Gratis no trabajo

Enviado por Melania el Sáb, 25/07/2015 - 09:55.

Hace tiempo que quiero escribir sobre la necesidad de visibilizar el trabajo y la remuneración de los servicios de ciertas profesiones como la mía. Tal es la importancia de esta realidad que existen campañas como “Gratis no trabajo”, “No regales tu trabajo” o “No cobro por lo que hago, cobro por lo que se” dirigidas a informáticos, artistas, periodistas y otros profesionales del sector de la industria de la creatividad.

Imagen No regales tu trabajo

Esta semana tomando un café informal con tres conocidas, dos de ellas mujeres empresarias con larga y consolidada trayectoria salió de nuevo este tema. Una tercera persona, futura Coach, comentó que estaba preparando un blog, todas la animamos ya que consideramos que es uno de los mejores medios para darse a conocer. Informó que aun le hacia falta alguien que le hiciese el blog y yo dije que lo podía hacer que me dedicaba a ello y que ya había creado y mejorado varios blog en varias plataformas, que podíamos quedar para ver realmente que necesitaba o quería. Quedábamos en llamarnos la próxima semana y ella mientras preparaba contenido para el mismo. Al rato, la futura bloguera dijo que en una reunión de networking o similar alguien le había ofrecido hacerle el blog y que le pasaría un presupuesto, a lo que nos contesto textualmente “Yo huyo de los presupuestos”, y volvió a resaltar esta idea con otra frase que hacia alusión a su no valoración profesional de este servicio, aun sabiendo que lo necesita para que su proyecto de blog sea real.

Escucho muchas veces comentarios de personas que desean tener servicios sin remunerar nada a cambio, me gustaría verlas en el restaurante negociando con el encargado para solo pagar el coste de la comida y no del resto de servicios intangibles. Pero en esta ocasión mi pensamiento va un poco más allá de lo que significa esto para la precarización de nuestro sector como creadores.

Quisiera compartir varias cuestiones que me planteo al respecto, por ejemplo: ¿cómo y en dónde se sitúan ésta y otras personas que pretenden generar ingresos de sus conocimientos?, o dicho de otro modo ¿cómo convencerán para cobrar por sus servicios cuando no valoran los de los demás?, ¿qué valor le dan a su trabajo?, ¿y a su profesión?, ¿en qué invierten a la hora de emprender?, ¿confiaría yo como profesional en otro que no cobra o no paga?, ¿cómo vemos el resto de profesionales a esta futura coach que nos dice que huye de los presupuestos?...

Para mí el dar y pedir presupuestos, el valorarlos y aceptarlos o rechazarlos es una garantía de profesionalidad, de seriedad y sobre todo de dignidad hacia mi propia profesión y hacia la del otro. Es uno de los tramites necesarios para entablar colaboraciones equilibradas y duraderas con otros profesionales.