La Boda Negra

«La Boda Negra», fue una intervención artística en la que tuve la gran oportunidad de participar en el año 2011, dentro del taller de «Ecosexualidad» realizado en en LaBoral Centro de Arte y Creación Industrial.

Ayer un participante del Certificado de Profesionalidad SSCE012 (para la Igualdad efectiva de mujeres y hombres), que imparto, propuso debatir sobre la pornografía. Como no podía ser de otra manera, en un grupo con feministas se tocó también el tema del potsporno y la pornografía feminista y salieron nombres de mujeres maravillosas que conocí en el taller como María Llopis, Diana Torres «Pornoterrorista» y Annie Sprinkle. 

Mi recuerdo se traslado al taller «Ecosexual» de «Lover Art Lab» en el que tuve la gran oportunidad de compartir con Annie Sprinkle y Beht Stephens y otras casi cincuenta artistas de diferentes territorios, incluido Pedro Soler, que las invito a LaBoral.

Imagen de la puesta en común del taller para la Boda Negra
Puesta en común del taller «Ecosexual» previo a la Boda Negra

Durante varios días compartimos y experimentamos metodologías, acercamientos y vivencias artísticas en torno a la reflexión sobre la Naturaleza, la ecología y la sexualidad. En este vídeo realizado por Maribel S. Forero y Jorge Nava podéis ver parte de ese trabajo:

A lo largo de las jornadas fuimos definiendo entre todas la intervención artística que haríamos pública en la Semana Negra. Annie y Beth ya se habían casado simbólicamente con el agua, la tierra… y aquí en Asturies sería con el carbón: La Boda Negra. Una manera de agradecer a la tierra el mineral que fue motor de la economía y cultura asturiana durante años.

Imagen de Preparándonos para La Boda Negra
Preparándonos para La Boda Negra

En primer plano de la fotografía sale Beth preparándose para la intervención, Annie le abrocha el colgante y yo aparezco también reflejada tras la cámara.

La performance se llevo a cabo en el escenario central de la Semana Negra, estaba llena de personas, muchas de ellas habían trabajado en la mina. Nuestra preocupación era que no se mal interpretase un homenaje al carbón, y lejos de eso la reacción fue increíble, personas emocionadas, aplaudiendo, llorando y agradeciendo que pusiésemos, la emoción y la energía en algo tan cercano para la población asturiana como el carbón.